HISTORIA


La mayoría de casas que forman parte de la calle principal (C. San Sebastián) fueron levantadas hacia el siglo XVI. Las más destacables son la Casa Chandoz y la Casa Pallarés (en estado de abandono), ambas del siglo XV. El lugar se llamó Murillo de Liena en el siglo XV y Morillo de Liena desde 1543. En 1834 Morillo formó ayuntamiento propio, pasando a formar parte de Foradada del Toscar desde 1845 hasta nuestros días. A lo largo de los años Morillo de Liena a sido pignorado (empeñado) a nobles pertenecientes tanto a tierras del Sobrarbe como de la Ribagorza. Ha pasado por manos de Pedro Martínez de Luna, Rodrigo Jiménez de Luna, ambos pertenecientes a la nobleza ribagorzana. Según se sabe, en 1391 fue pignorado junto con Palo y Trillo a la sobrejuntería de Sobrarbe y el 9 de Enero de 1459, al detentor de la casa de Castro. Según Durán Gudiol, en 1956 el lugar pertenecía al Monasterio de San Vitorián. El censo de la población apostó bastante alto durante los primeros años de su historia pero a lo largo de los siglos ha ido disminuyendo considerablemente. De hecho el número de habitantes ha llegado a rozar los 800 habitantes en algunas ocasiones, mientras que ahora apenas supera los 80. Tan solo desde hace algunos años el número de habitantes llega a doblarse en temporadas concretas de verano. Cabe decir que hace algunos años que la vida del pueblo, junto con la de otras localidades del valle, se vio cruelmente amenazada por la posible construcción de un embalse, el de Lorenzo Pardo. Por suerte por ahora sus habitantes ya lo tienen olvidado.